¿Cómo guardar la moto en invierno? 10 consejos que la mantendrán como nueva

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Muchos de nosotros cuando llega el invierno y el frío se hace protagonista, optamos por dejar la moto aparcada durante unos meses y utilizamos otros medios de transporte que nos permitan librarnos de las bajas temperaturas. Pero, ¿la guardamos correctamente?

Si eres una persona que no le teme al frío y que sigue yendo en moto incluso en invierno, pasa al siguiente post, pero sí en cambio eres de los que en cuanto acaba el verano aparcas la moto hasta que llegue la primavera, esto te interesa, y es que a continuación te vamos a dar una serie de consejos para guardar tu moto durante el invierno y que se mantenga en perfecto estado.

Aparca tu moto y líbrate de las bajas temperaturas

Que la moto es el medio de transporte más cómodo, útil y rápido para movernos en nuestro día a día no es un secreto para nadie, y tampoco lo es que en verano disfrutamos mucho más de nuestra motocicleta que durante el invierno. Las razones están ligadas a la climatología, ya que durante el invierno debemos enfrentarnos a bajas temperaturas, lluvias y fuertes vientos, lo que hace que la conducción sea mucho más incómoda pero también mucho más peligrosa.

Frente a esta situación, son muchas las personas que deciden dejar la moto aparcada hasta que el buen tiempo vuelva de nuevo. El problema está en que muchas de estas personas no guardan la moto correctamente, y se encuentran con diversos problemas cuando la vuelven a coger.

Por ello hemos decidido darte 10 consejos que te serán de gran ayuda a la hora de guardar tu moto durante el invierno. Presta atención y toma nota:

Limpia a fondo tu motocicleta 

Si tu moto va a estar parada durante unos cuantos meses, es indispensable que antes de aparcarla definitivamente le hagas una limpieza a fondo para acabar con todos los posibles restos de suciedad que se hayan quedado incrustados. Es importante que la limpies con productos específicos para ello, y todavía es más importante que después de lavarla la seques correctamente para acabar con la humedad, y engrases la cadena para que no se destense ni se llegue a oxidarse con el paso del tiempo.

Cambia el aceite de motor

Ya hemos limpiado la moto, y ahora toca renovar el aceite, ya que este con el paso del tiempo se deteriora y puede resultar peligroso para el motor debido a que los residuos de la combustión pueden provocar ácidos que acaben corroyendo las piezas del motor.

Eso sí, el aceite que hayas retirado debes tirarlo a un contenedor especial para la recogida de aceites usados.

Retira la gasolina

Cuando una moto va a pasar mucho tiempo parada se le debe cambiar la gasolina que tiene en el depósito. Pero hay que prestar atención, ya que esto variará en función de si la moto funciona con carburador o con un sistema de inyección.

–          Carburador: si tu moto utilizar carburador, lo más recomendable es que vacíes previamente el depósito de gasolina. Puedes optar por hacerle kilómetros a la moto hasta que la gasolina se acabe, o vaciarlo tú mismo.
 

–          Inyección: si en cambio tu moto tiene un sistema de inyección, lo más recomendable es que vacíes el depósito y lo rellenes hasta la mitad con gasolina nueva. Pasados dos meses aproximadamente, coge la moto y llena el depósito en su totalidad, ya que esto conseguirá que la gasolina que ya había instalada no se envejezca demasiado y acabe produciendo problemas.

Cuidado con la batería 

Uno de los principales problemas que nos encontramos al coger la moto después de todo el invierno, es que la moto no arranca, y esto se debe en el 99% de los casos a que la batería se ha consumido. Aquí puedes optar por dos opciones: retirar la batería antes de guardar definitivamente tu moto, o seguir un mantenimiento a lo largo del invierno. Una tercera sería dejar perder la batería y hacerte con una nueva cuando quieras volver a utilizarla.

Cadena y neumáticos 

Es importante que te asegures de que la cadena de tu moto quede perfectamente tensada y lubricada con aceite especial. Con los neumáticos ocurre lo mismo, teniendo que hincharlos correctamente con la presión ideal. En el caso de los neumáticos, para asegurar que no se deformarán con el paso del tiempo, es importante que vayas revisando periódicamente la presión.

Guarda tu moto con el caballete en vez de con la pata, ya que de este modo las ruedas no quedarán en contacto con la superficie y será más difícil que pierdan presión.

Contrata un seguro de robo 

No debería por qué ocurrir nada, pero como dice el refrán, “más vale prevenir que curar”. Piensa que tu moto va a estar parada durante muchos meses, por lo que alguien podría echarle el ojo y tratar de robarla a lo largo del invierno.

Lo mejor para guardarte las espaldas es contratar un seguro de moto que cubra robo e incendio, ya que protegerá tu moto y te aportará la tranquilidad que necesitas. Con un seguro de robo + incendio tu moto quedará totalmente cubierta ante cualquier posible daño por incendio y también por robo. Esto significa que en caso de que hayan tratado de robar la moto y no lo hayan conseguido, pero sí hayan provocado cualquier desperfecto durante el intento, el seguro se hará cargo de la reparación.  

Elige el sitio adecuado para tu moto 

Piensa que tu moto va a estar mucho tiempo parada, por ello es importante escoger un sitio adecuado y guardarla correctamente. Lo más recomendable es que sea un garaje, a poder ser privado, ya que si la dejas durante todo el invierno en plena calle tendrás muchas posibilidades de que se lleve algún golpe o de que sufra deterioro por los fenómenos meteorológicos.

Si no tienes garaje, te recomendamos alquilar una plaza, y al guardar tu moto, es importante que la cubras con alguna lona o funda especial para que se libre de la humedad y del polvo.

Con todos estos consejos, no deberías tener ningún problema al guardar tu moto durante todo el invierno. Aun así, nunca está de más aprovechar algún rato libre para comprobar que todo está en perfecto estado.